La «app» de tus sueños

Antonio Rodríguez del Corral CONSEJERO DELEGADO DE CINFO Y PRESIDENTE DEL CLÚSTER TIC GALICIA

OPINIÓN

Dado Ruvic | REUTERS

21 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«La IA hunde en bolsa a las empresas de software». Así titulaba hace unos días un diario económico. Sin hacer prisioneros, como se suele decir. Les propongo una variante de ese titular: «La oligarquía del software se hunde en bolsa». Ambos titulares se refieren al mismo hecho, que es efectivamente una drástica bajada en el mercado de valores de decenas de empresas multinacionales de software que hasta ahora disfrutaban de unos fantásticos márgenes del 70 %.

¿Qué ha pasado? Es algo que viene fraguándose en el último año y que hace escasos días fue ya evidente para todo el mundo del desarrollo de software. La IA cada vez programa mejor y los equipos de una persona dirigiendo varios agentes programadores artificiales son ya comunes en muchas empresas tecnológicas, incluyendo las gallegas.

¿Cuál es el primer impacto? Muchos clientes que pagan en licencias de programas cantidades ingentes de dinero por un software del que no usan todo su potencial, pero para el que hay pocas alternativas, empieza a pensar que pueden hacer o encargar sus propios sistemas con la ayuda de la IA, personalizados, y, además, si lo hacen bien, le quitan un as a su competencia. Por poner un ejemplo cercano, ninguna empresa textil de España (o del mundo) tiene los sistemas de información que se ha construido a sí misma Inditex, y eso es un factor crítico de competitividad. ¿Y si ahora todo el mundo pudiese hacer lo mismo?

Así que muchas multinacionales que cobran miles de euros por cada licencia de software para cada puesto de trabajo, por cada año, están aterrorizadas, ellas y sus inversores, los cuales lo han demostrado en bolsa. Y se abre una puerta a decenas de miles de nuevos desarrollos de todo tipo, grandes y sobre todo pequeños, donde ahora lo que importa no es el coste, sino qué ideas eres capaz de concebir. Se abre una puerta a una gran democratización y renovación del software empresarial y esperemos que también de la Administración pública.

Y esta puerta necesita de jefes de proyecto, de analistas, de validadores, de expertos funcionales y de ciberseguridad. Y de expertos que sepan dirigir agentes de IA programadores, que no es tan fácil. Así que lo que es malo para unos es fantástico para otros, y entre los beneficiados se encuentra el sector TIC de Galicia junto con la mayor parte del sector europeo del software.

Así que la IA, creada con aportaciones de científicos de todo el mundo, pero a la que ciertamente fueron empresas americanas las que le dieron el empujón final, puede traer la autonomía estratégica en materia digital a las empresas europeas. Si lo saben aprovechar, claro.

Una reflexión final. Muchas veces, en Galicia hemos oído las quejas de emprendedores, tanto tecnológicos como de comercio electrónico, sobre la falta o, más que falta, enanismo, de nuestro capital riesgo. Ya no tiene que ser así. Si tenemos talento creativo —creativo en nuevos negocios—, este ahora puede aliarse con las tech gallegas para con la ayuda de la IA crear a bajo coste grandes sistemas, escalables y profesionales. La app de tus sueños puede ser realidad este mismo año. La calidad de la misma ya no depende tanto de tu presupuesto, sino de tu creatividad. Y de eso no nos falta.