Pidió un té y me contó sus contradicciones. En su partida de nacimiento pone Dolores Torrano, pero firma Lola Rontano, su alter ego literario. Nació en Molina de Segura, pero se considera de Comala, una alquería de su pueblo a la que regresa en compañía de su madre y de Pedro Páramo. Es murciana, pero es gallega. A los 25 años oyó hablar del chapapote y se vino a la Costa da Morte a recogerlo. Quedó cautivada por la gente, por Compostela, por la lengua, y se quedó a vivir en Laxe. Es profesora de francés, pero ya ha pedido dos excedencias por amor a su pareja y a la literatura. Durante la primera, se fue a Argentina, escribió una novela en castellano, Austroatlántica, y ganó el premio Torrente Ballester. Durante la segunda, escribió otra novela, Esperta do teu sono, esta vez en gallego, «para ser coherente con la reivindicación del patrimonio, la tierra y la cultura».
En La Tetería, un café de la plaza Mayor de Cáceres, me contó su viaje literario de presentaciones. Despierta de tu sueño, ya traducida al castellano, está ambientada en la movilización social que frenó la mina de oro de Corcoesto (Cabana de Bergantiños) impulsada por una empresa canadiense. Lola ha presentado su novela en Cáceres, donde una compañía australiana pretende abrir una mina de litio junto a esta ciudad patrimonio de la humanidad. De allí se fue a presentarla a la Sierra de Gata, esa Sierra de la Utopía que acoge a dramaturgos, cantautores y artistas: huyen del ruido y se refugian en el Val do Xálima, que en La Voz fue bautizado como «la Galicia extremeña». También aquí quieren instalar una mina de litio. Lola Rontano llega a los pueblos, cuenta los casos de Corcoesto y Altri y, a 700 kilómetros, toman nota de lo que pasó en Galicia y se animan.