Ajos mastica

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, durante una rueda de prensa.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, durante una rueda de prensa. Marta Fernández | EUROPAPRESS

El 22 de septiembre del 2011, Benedicto XVI pronunció su memorable discurso ante el Bundestag, el Parlamento alemán, que fue largamente aplaudido y todavía hoy se considera una de las piezas más brillantes de su pontificado. Unos años atrás, en la Universidad de Ratisbona, había citado a Manuel II Paleólogo para explicar las relaciones entre fe, violencia y política. Pocos se quedaron con sus ideas y muchos, sobre todo los musulmanes, se quedaron con la cita como si expresara el pensamiento de Ratzinger. El emperador bizantino había dicho, en un diálogo con un erudito persa: «Muéstrame qué es lo que Mahoma trajo de nuevo, y allí encontrarás solamente cosas malas e inhumanas, como su mandato de difundir por medio de la espada la fe que predicaba». Se montó la de San Quintín.

El discurso del Bundestag fue recibido con respeto y admiración, ya digo, pese a que contenía una cita de Agustín de Hipona, uno de los grandes filósofos de la humanidad: «Si se quita la justicia, ¿qué son los reinos sino grandes bandas de ladrones?». Nadie protestó. Desde luego, el Gobierno alemán no se dio por aludido. Se trataba de un principio general agustiniano bastante conocido y me parece que nada discutido, que procede del libro IV de La Ciudad de Dios.

Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, utilizó anteayer la cita de San Agustín en la clausura de curso de la Fundación Pablo VI. Cambió la palabra «reinos» por «Estados» y «justicia» por «ética», poco más, y la atribuyó a su autor. Llama la atención que el Gobierno español se haya dado por aludido cuando el alemán no lo hizo hace quince años. Quizá el problema no resida en la cita. Como suele decirse, el que se pica...