La joya de San Pedro de Leirado

J.M.G. OURENSE

OURENSE

LA OTRA RIQUEZA OURENSANA El sagrario de la parroquia, de autoría gallega, está considerado como el mejor en su género de toda la provincia El viaje desde Celanova hasta Quintela de Leirado sorprenderá al visitante nada más llegar a Leirado, cabecera de este segundo municipio. No le pasará desapercibida la buena factura de la iglesia parroquial de San Pedro. Pero más aún deslumbrará su retablo mayor y, dentro de éste, la mejor pieza, el sagrario, considerado como el más interesante artísticamente de toda la provincia, hecho por un artista gallego. Tanta belleza y valor contrastan con la fuerte humedad y numerosas goteras que tiene la gran iglesia, necesitada de una acción que no puede esperar más. El edificio es noble y ya desde el siglo XV fue muy codiciado.

29 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Fueron patronos de esta iglesia los monasterios de Celanova y Ramirás además de los escuderos don Pedro Vázquez de Puga y don Alonso Fernández de Ramirás. De siempre este templo disfrutó de grandes y buenos retablos. Lo estudiaron Chamoso Lamas y Duro Peña quienes destacan algo evidente y es la joya del lugar, su sagrario, encuadrado elegantemente en un retablo cuya arquitectura es de Alonso Gómez, obra contratada en 1680 por tres mil reales. Gómez murió sin ver terminado su trabajo, haciéndose cargo del mismo sus hijos Pedro y Simón, que lo remataron en la Navidad de 1686. Este retablo mayor tiene zócalo, tres cuerpos y cinco calles. Emplea la columna salomónica y estípites. La parte superior es obra de los hijos de Alonso Gómez y narra escenas de la vida de San Pedro, martirio incluido. Los expertos se refieren al sagrario de este retablo como la gran joya de Quintela de Leirado y el mejor de la diócesis auriense. Su interés radica en la talla y en las piezas escultóricas que luce con elegante finura. El tabernáculo presenta tres cuerpos. Hay una descripción del mismo en el Libro de Visitas de la parroquia que se refiere a él como «una custodia de tres órdenes, en el primero hay tres historias de relieve, la del medio es la puerta de la custodia en la que está la escena de la Cena del Señor y alrededor de ella, debajo de un pabellón, el Señor con sus doce apóstoles y encima un remate, un pelícano con tres polluelos en su nido».