El PP, con el respaldo de Troitiño, rechazó la moción del BNG demandando un acuerdo institucional
05 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La corporación local no se compromete a mantener las viviendas sociales del edificio Santiago Apostol, en O Ribeiriño. Los votos del grupo de gobierno y de los ediles liderados por Antonio Troitiño impidieron, en el pleno de ayer, que prosperara la moción del BNG demandando el compromiso institucional de que no se derribarán estas viviendas. El portavoz del grupo nacionalista, Alexandre Sánchez Vidal, se mostró implacable en la defensa de la moción, que justificó en la reciente declaración, en el Parlamento gallego, del conselleiro de Política Territorial, Xosé Cuíña descartando el derribo de las viviendas -que contempla el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM)- en el caso de que los vecinos se opongan a ello. Este mismo argumento fue utilizado por el grupo de gobierno del concello -Cabezas relevó de su papel en este punto al edil de Urbanismo, Ricardo Campo, y delegó el debate con el BNG en su teniente de alcalde Enrique Nóvoa-, pero sin compromiso institucional. El propio alcalde rubricó la intervención de Nóvoa: «Non se fará nada que non queran os veciños». Enrique Nóvoa centró el argumento del PP en contra de la moción advirtiendo: «Nós queremos o mellor para os cidadáns» y reconociendo que «temos unha valentía moi grande para aprobar o PXOM cinco meses antes das aleccións». Troitiño redondeó los argumentos del PP mostrándose partidario de la calificación de la zona e instando al alcalde a buscar «una solución negociada».