El nuevo rey Midas

ANTONIO L. VALLEJO

OURENSE

TEMAS DEL PAÍS | O |

07 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

TENGO la esperanza de que las municipales, a las que ha anunciado su candidatura, devuelvan a Antonio Troitiño al lugar del que nunca debió salir. Es decir, a su casa. Se corregiría así el error de su elección, gracias al cual ni Troitiño podía llegar a más ni el Concello a menos. Este personaje megalómano, manipulador, soberbio, demagogo, ambicioso y torticero ha ido destruyendo todo a su alrededor, sin ser un hecho menor el descalabro provocado primero en el grupo municipal que encabezaba y luego en el propio partido por el que se presentó que, gracias a su gestión, se vio obligado a disolverse y ponerlo de patitas en la calle, aún quedando sin representación en el Concello por primera vez desde la instauración de la democracia. Las disensiones en el antiguo grupo del PSOE eran tan lógicas como inevitables. Un hombre como Salgueiro, de corazón socialista pese a sus errores, no podía seguirlo en su delirio. Y, desde luego, siempre hay personas como Carmen Refojo que terminan añorando el valor de una acción política limpia y se alejaron de la banda en busca de la dignidad perdida. Confío en que los electores pongan al descubierto a este político funánbulo y necio cuya actuación recuerda al rey Midas, pero al revés: Todo lo que toca lo convierte en mierda.