07 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

SE VA, pero lo hace matando. Salgueiro sacó su carácter. Sacó el orgullo, el tesón y también la venganza. Una victoria personal, más que una cuestión de justicia. Un último golpe al enemigo que le retó en una lucha de poder. A su particular innombrable le dedicó la última estocada. Dejó en evidencia al secretario y, de paso, pisoteó la alargada sombra del alcalde. Salgueiro se va con la Ley bajo el brazo y haciendo bueno eso de que la única batalla que se pierde es la que se abandona. Desde el Grupo Municipal Socialista apenas quieren valorar la sentencia. Antonio Troitiño, su portavoz, muestra una vez más su indiferencia a todo lo que tenga que ver con su ex compañero Manuel Salgueiro. Se limita a apuntar que «si realmente lle vulneraron os seus dereitos que llos repoñan». No quiere darse por aludido a pesar de que fue él quien firmó la petición de que se suprimiese el grupo mixto al que pertenecía Salgueiro. Antonio Troitiño asegura que no conocía la sentencia y que ni siquiera sabía que estuviera pendiente una resolución del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia a este respecto. En cualquier caso concluye diciendo que «si a xustiza di que lle repoñan o que lle corresponde, que o fagan».