CONTRAPUNTO | O |

09 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

MAYO está haciendo honor a su adjetivo de florido y nos presenta, un día sí y otro también, señales inequívocas de que la democracia ourensana, a golpe de decisiones judiciales, está consolidándose. Anteayer fue el TSXG el que devolvió a un edil los derechos que se le habían vulnerado en el concello. Ayer fue el Valedor do Pobo el que amparó a una concejala. ¡Ojalá sienten precedente!