CONTRAPUNTO | O |
24 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.CUANDO todavía no se apagaron los ecos del brutal fallecimiento de Erica, la niña carballiñesa, una joven de 24 años tiene el coraje de denunciar los maltratos de dos años de matrimonio, dos años de violencia incontenida. Son necesarias más mujeres como la que hoy se confiesa en la página 5 de La Voz para que la violencia y las consecuencias del desamor dejen de ser clandestinos.