CONTRAPUNTO | O |

27 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

A LAS 36 horas de cerrar las urnas, la Xunta decidía comenzar las obras de Benposta. Nada que objetar. Obra legítima por más que el padre Silva (¡qué pena la forma en la que está tirando tanto crédito y tanta admiración acumulada!) clame en el desierto jurídico. Más allá de la legalidad están las formas. Pudieron empezar seis meses atrás o dentro de seis semanas. Sería señal de clase política.