CONTRAPUNTO | O |
05 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.A UN político ourensano, Salgueiro Tizón, sus compañeros de partido le obligaron a vivir un vía crucis. Le había tildado de desleal otro político del PSOE, Antonio Troitiño, que acabó marchitando la rosa y abriendo el puño. El denunciante desapareció y el denunciado, con un silencio encomiable, aguardó la decisión. Ahora le rehabilitan. Ha triunfado la justicia sobre la felonia.