CONTRAPUNTO | O |

16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

CUANDO todavía sangran las heridas afectivas de las pasadas elecciones, cuando los socios de otrora son rivales de ahora y cuando los que antes criticaban ahora adulan, creo que es un buen momento para parar, respirar hondo y seguir reivindicando el valor de la amistad, tan en entredicho, y hacerlo en el sentido más clásico: «Amigo es el que lo sabe todo de tí y a pesar de ello te quiere».