CONTRAPUNTO | O |
20 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.CUANDO todavía no se sofocaron los incendios políticos de las pasadas elecciones, llegan los de verdad, los que hieren la naturaleza y los que hieren (como ayer en A Lastra) a los trabajadores. Y de nuevo florecen las ineptitudes en la gestión del desastre natural. Ineptitudes de hoy que se suman a ineptitudes de ayer porque aquí, hablando de gestores, vale más la amistad que la eficacia.