CONTRAPUNTO | O |
20 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NOS asusta la palabra. No nos asustan las legales: alcohol, tabaco, mitificación del dinero... Nos espantan las perseguidas, las que llevan a sus usuarios a centros como Proyecto Hombre. Centros a los que miramos de reojo, lamentando su vecindad, cuando tendríamos que mirarle a los ojos, darle la mano con gratitud y dejar en la suya, por ejempo, los euros que dedicamos a las drogas legales.