Población En Acea viven seis vecinos. Medio de vida Salvo una familia, el resto son pensionistas. Emigración En este pueblo está centrada en el País Vasco. Malestar Los vecinos esperan que el proyecto se frene. «Falan moito desto e eu non o vexo ben porque esto non pode quedar baixo a auga. Onda min non veu niguén, que euestoulle dentro, coxa e saio pouco. Se fan o encoro é algo forte porque temos que deixar aquí todo o que traballamos toda a vida para poder ter algo. Eu nacín aquí e teño oitenta anos». En Baños de Molgas, la corporación celebra pleno mañana y desde el BNG se va a presentar una moción para que el Concello se pronuncie sobre este polémico tema. Un asunto prioritario en las converaciones del todo el entorno del Arnoia desde Molgas hasta Allariz. Los vecinos de Acea recuerdan cuando no hace muchos años padecían cada invierno las crecidas del Arnoia. Ahora tienen otra pista que les permite salir hacia Xunqueira. El río baja tranquilo, regalando al pueblo un área natural que le da encanto. Una señora recuerda la reciente visita de un señor que le «apuntou» las propiedades. Es Carmen, a cuyos ojos se asoma la emoción con sólo pedirle que se pronuncia sobre el tema de la polémica. Es del pueblo de toda la vida y sobrevive con su pensión y lo que le aporta la huerta, si no se lo estropea el jabalí, que hizo de las suyas el año pasado. Por eso este año plantó las calabazas junto a la casa. Y tiene pimientos, tomates, cebollas, ajos, puerros y lechugas en una lista tan interminable como sabrosa. La alegría de la huerta de un pequeño paraíso etnográfico de este universo que es Galicia. Vida Del bajo de una casa sale música española. Son los latidos de la vida en un pueblo que presiente lo que otros en grandes despachos están urdiendo y que cada día miran al cielo para que el proyecto hidráulico vuelva a su cajón y sea cerrado con contundencia. Los veraneantes se fueron pero el alma de Acea queda, aferrada a sus piedras, dispuesta a hacer frente a lo peor que pueda venir.