CONTRAPUNTO | O |

03 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

PRIMERO fue el de las oposiciones. Ahora es el del cobro irregular del agua en cuatro concellos. La Diputación está teniendo varapalos judiciales de los que no sólo hay que culpar a los gestores. Algo tendrán que decir también los funcionarios que cobran del erario público y que, lamentablemente, en esta provincia parecen más una prolongación de los políticos que unos garantes de la ley.