CONTRAPUNTO | O |
13 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.AUNQUE el pronunciamiento del Cabildo catedralicio sea importante por su simbolismo, me temo que el hormigón vencerá al sentido común en la conflictiva obra de la Catedral. Quedará como un adefesio para generaciones venideras por lo que propongo que se ponga una placa con los nombres de quienes la autorizan. Para que pasen a la historia de los despropósitos. Para que se ruboricen.