CONTRAPUNTO | O |
29 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.EN estos días, los mensajes al móvil son tan frecuentes como el frío, el hielo, las ausencias. Todos esperamos un mensaje feliz aunque no siempre lo recibimos. Los oficiales, en forma de estadísticas de fin de año, nos deprimen. Pero otros, cargados de buenos deseos, los compensan. En los mensajes, aparte del negocio de las multinacionales, están las últimas briznas de amor de un año que se va.