CONTRAPUNTO | O |

11 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

¿CÓMO sustraerse al dolor colectivo? ¿Quién puede mirar hacia otro lado y escribir de lo cotidiano? ¿Qué corazón no está marchito de pena? ¿A quién puede preocuparle hoy las elecciones o los procesos judiciales? ¿Quién puede abstraerse de la barbarie como si no fuese nuestra? ¿Quién puede hacer de tripas corazón? La gente del común sólo puede llorar. De rabia. De sentimiento.