CONTRAPUNTO | O |

01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

ES verdad que, en una provincia de cerca de 300.000 habitantes, tan sólo quinientos se manifiesten en la Fiesta del Trabajo es todo un síntoma. Pero lo más importante no es la cantidad. Lo que lleva a la reflexión son los datos que dieron, respecto a Ourense, los líderes sindicales. Son para estar preocupados. Son, casi, para temblar. A pesar de esta cruda realidad, seguimos mirando al tendido.