CONTRAPUNTO | O |
13 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ES una de las lacras de nuestro tiempo. Todos los medios que la sociedad aporte para erradicar el cáncer siempre serán pocos. La obviedad, no borra la sensación de que las mesas petitorias repartidas por la capital son imágenes de otro tiempo. Son el reflejo de una generosidad mal entendida. Ayudar sí, pero sin la sensación de estar dando una limosna para acallar una conciencia.