La derecha infiltrada

| JOSÉ MANUEL RUBÍN |

OURENSE

CONTRAPUNTO

14 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA DERECHA siempre gana. Incluso en los ayuntamientos gobernados por la izquierda. Las europeas, con el varapalo dado a los líderes del PSOE que dirigen los dos concellos más importantes de Ourense después de la capital, demuestran que más valorable que las siglas son los talantes (esa palabra puesta de moda por ZP y que tan pocos seguidores tiene por estos predios). O Carballiño y O Barco son de derechas. Y lo muestran incluso cuando votan por mayoría absoluta a los alcaldes del PSOE. Porque los electores (¡oh, esa sabiduría individual mostrada en el instante íntimo de coger una papeleta!) saben que sendos regidores, Pachi Vázquez y Alfredo García, guardan, en un envoltorio socialista de ocasión, un fondo de derechas. Por eso cuando la ideología es lo de menos, les votan sus vecinos. Porque son las personas que les gustaría que estuviesen liderando el PP (en algún caso fue una lotería el guarecerse bajo el paraguas de la izquierda). Porque, como en la derecha, les gusta acaparar cargos (en el partido, en la Diputación y en cuantos sitios puedan arañar algo). Porque marginan a los líderes naturales, esos que como los regidores de Castrelo do Val, Entrimo, Petín, Vilardebós y Castro Caldelas, aparte de ganar sus garbanzos en las municipales, también merecen el respeto de sus vecinos en las europeas. Porque (como en la reciente elección del consejero de Caixanova) dan órdenes en lugar de consensuar decisiones. En fin, las europeas han mostrado un socialismo ourensano infiltrado por la derecha. Para mayor gloria de Baltar.