CONTRAPUNTO | O |

30 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

MURIÓ Carlos Menéndez. No era un sesudo dirigente de la provincia, ni un literato, ni un maestro artesano. A pesar de que sus actividades no le llevarán a un pedestal (estuvo un tiempo de conserje en la Diputación) toda la provincia lamentó su muerte. Había concursado en un espacio basura de la televisión basura. Es un buen ejemplo, más allá de falsas declaraciones personales, de lo que mueve a esta sociedad.