CONTRAPUNTO | O |
04 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.YA está en la biblioteca pública de Ourense un diccionario de esperanto, ese idioma artificial que quería superar las torres de Babel. Quizás fuese lo que esperaba la provincia. Un nexo de unión nuevo entre los ourensanos que nos permitese amar más y discutir menos, construir más y descalificar menos, hablar más y callar menos. O, quizás, vaya a ser una anécdota más en este caluroso agosto.