CONTRAPUNTO | O |
09 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.BALTAR tiene que estar de enhorabuena. Y con él la provincia. Tener a un vicepresidente de la Xunta, que a la vez es conselleiro de Obras Públicas, es todo un lujo para Ourense acostumbrado a ver (en cada viaje a Santiago) como su antecesor transformó Lalín. Si se piensa en clave de intereses colectivos y no de pandillas de amigotes, el PP tiene que brindar tras la crisis de gobierno.