CONTRAPUNTO | O |

27 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SUPONGAMOS que un distribuidor de Danone sale en los medios de comunicación de España contando las miserias de la marca. Supongamos que siete días después, y tras mediaciones varias, dice que todo ha sido un malentendido y que los yogures están perfectos. ¿Estarían tranquilos los consumidores? ¿Estarán felices dirigentes, militantes y votantes del PP? El daño, creo, ya está hecho.