CONTRAPUNTO | O |

01 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SEGURO que hay quien, recordando a Victorino, dice que «a todo porco lle chega o seu san Martiño». Seguro que hay quien recita aquello de que «el que a hierro mata, a hierro muere». Seguro que habrá quien agote el refranero al valorar la actitud de Baltar respecto a la unidad del PP. Y da pena. Baltar merecía retirarse, a iniciativa propia, por la puerta grande. Su miopía, intuyo, lo hará imposible.