VISTAZO | O |
14 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.HAY QUIEN se queja de vicio, pero también hay quien tiene buenas razones para quejarse. Se puede entender que una Administración sea incapaz de realizar todas las peticiones que llegan a diario. Lo que no se entiende es el silencio. Contaba el alcalde de Castrelo do Val de que lleva una década solicitando que la Xunta ponga en marcha un plan de trabajo, con un equipo humano al frente para estudiar todo lo que se puede hacer en el Parque Natural de O Invernadoiro, con el objetivo de aprovechar mejor todos sus recursos. Pero sólo ha recibido la callada por respuesta. Decía el alcalde que el silencio es lo que más le duele como responsable de una Administración, pero también decía que el de O Invernadoiro no es el único caso que tiene en lo que a «silencios» se refiere. ¿Es tan complicada una respuesta?. Otra cosa es llevar a cabo actuaciones, aunque no parecen descabelladas.