CONTRAPUNTO | O |
16 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LES miramos con recelo y son de los nuestros. Como si hubiésemos sido víctimas de una funesta mutación, los que ayer fuimos emigrantes hoy no tendemos la mano a los que son inmigrantes a nuestro lado. Pasamos del claro al oscuro. Los 5.603 extranjeros registrados (¡a saber cuántos hay en la realidad!) merecen de los ourensanos algo más que una mirada de soslayo. Por gratitud.