CONTRAPUNTO | O |
21 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.FUE el gran perdedor de la baltarallada . Injustamente. Los adláteres de su banda son los supervivientes mientras que él, el auténtico líder, queda fuera. Fue el adalid de la revolución soñada, fue el mentor de un PP más involucrado en la sociedad, más lleno de espíritu galleguista y más plural. Pero, al final, se quedó solo. Baltar, cual Abraham, tuvo que sacrificar a su hijo en aras de la concordia.