CONTRAPUNTO | O |
30 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ANTEAYER, en un pleno de la Diputación, el portavoz del PSOE decía que los presupuestos de la Xunta dejaban a Ourense «en pelota picada». Hoy, el alcalde de Vilamartín, del PP, dice que su rival político, al que tilda de despreciable, va a los pueblos para «engullir a dos manos» en detrimento de los vecinos. Lenguaje tabernario impropio de personajes públicos de partidos serios.