CONTRAPUNTO | O |
18 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LO de menos es que los burócratas que dirigen el sindicalismo ourensano vean normal corear «a próxima visita, con dinamita» cuando 300 personas tienen bloqueado un tren contra la voluntad de sus pasajeros. Lo aterrorizante es que consideren la consigna útil para conseguir, por cauces democráticos, logros para los trabajadores. Hay palabras que aturden más que los explosivos.