CONTRAPUNTO | O |

27 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

FUE una víctima más. Ni el PP, ni el PSOE, ni una UTE de partidos serán capaces de erradicar la violencia (¿para qué llamarle doméstica?) que terminó con la vida de una ourensana. Está en los genes de la humanidad. La solución tan sólo llegará cuando el amor, el respeto y la tolerancia sea el caldo de cultivo en el que se eduquen las próximas generaciones. Y esos valores no se legislan. Se maman.