CONTRAPUNTO | O |

30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS trabajadores de Valeo entraron ayer, por la fuerza, en un templo de la democracia como es la Diputación. Irrumpieron cuando se homenajeaba a 17 alcaldes que han sido reelegidos en sucesivos mandatos. Ni con violencia ni pisoteando una fiesta democrática lograrán los trabajadores las simpatías del pueblo. De ese pueblo que debe rascarse los bolsillos, vía presupuestos, para ayudarles.