CONTRAPUNTO | O |
06 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.ADIÓS a la vorágine de las fiestas (más gastronómicas y consumistas que religiosas). Vuelve la normalidad. Con el pulpo de la feria del 7 y con las rebajas arrebatándonos los últimos euros de la incómoda cuesta de enero, llega lo cotidiano. Aparcamos por un año los cumplidos («felices fiestas», «feliz año», etc.) y desenterramos el hacha de la superviviencia. Se acabó el paréntesis.