CONTRAPUNTO | O |

13 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL objetivo legítimo del pueblo de A Rúa es conseguir la instalación de una empresa que remonte la penuria industrial en la que se sumió cuando, a falta de alternativas compensatorias, perdieron peso en la villa las hidroeléctricas, Renfe y la construcción. Por eso se entiende que medio pueblo salga a la calle. Lo que ya sorprende es que las consignas diseñadas por los organizadores (según sus palabras apolíticos y según el BOP miembros de las candidaturas que gobiernan) fuesen todas en contra del PP y de una funcionaria. Porque resulta que es el PP el que más está trabajando (en los despachos, que es donde se consigue hacer crecer a un pueblo) en pos de la llegada de la empresa. Son los concejales del PP (por expreso acuerdo del gobierno municipal respaldado por BNG y PSOE) los que están negociando con la Diputación y la Xunta la búsqueda de soluciones a las ilegalidades que presuntamente cometió el alcalde en el proceso previo. Es el PP el que tiene una de las llaves para hacer realidad la necesidad ruesa. Pero los vecinos de A Rúa salen a la calle para insultar al PP y a Baltar y, ahora, para dañar los bienes particulares de sus concejales. Parece una incongruencia. Primero se les insulta y después se les pide que solucionen el problema. Es un ejemplo claro que en A Rúa sobra manipulación política y falta trabajo serio. ¿Por qué la empresa no entregó el proyecto de su fábrica? ¿Es también culpa del PP?