CONTRAPUNTO | O |
17 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LAS aguas ya vuelven a su cauce. El caño de As Burgas vuelve a manar, como solía. Parece como si no hubiese pasado nada pero ha pasado mucho. Lo fundamental fue que los ourensanos se alarmaron ante el daño causado a su seña de identidad. Y se dieron cuenta de que la premura en los negocios privados es mala consejeras a la hora de conservar el patrimonio de todos.