CONTRAPUNTO | O |
19 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EL éxodo hacia las zonas urbanas es imparable. Las estadísticas son así de duras: el 50% de los escolares ourensanos se concentran en la capital. Y parte del otro 50%, en las principales villas. Algo impensable cuatro décadas atrás. Los pueblos quedan huérfanos de niños y escasos de mayores. Es otro ejemplo de la evolución espontánea de la sociedad que las autoridades debieran corregir.