CONTRAPUNTO | O |

14 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

DEBE ser que la primavera la sangre altera. O quizás sea que ruge la maquinaria electoral. Lo cierto es que ayer fue un día de protagonismo político. Y no lo digo por el Día de la República, que también. Desde el periplo rural del candidato del BNG a la Xunta hasta la reunión de alcaldes del PSOE pasando por los anuncios de obras mil en lugares mil que, como por magia, empiezan a aflorar. Estamos en plena fiebre preelectoral.