CONTRAPUNTO | O |

11 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

OURENSE no podía ser una isla en una Galicia castigada por los accidentes de tráfico. En las carreteras de la provincia hubo demasiados accidentes, demasiados heridos y demasiado dolor como para que los dirigentes políticos miren hacia otro lado. ¿Creerán que el problema de la seguridad vial no les importa a los vecinos? ¿Creerán que la preocupación le viene por la reforma del Estatuto?