CONTRAPUNTO | O |
07 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ENTRE tantas descalificaciones como las que está generando esta campaña electoral, una noticia viene a dotar de aire puro el enrarecido ambiente ourensano. Es la llegada, de nuevo, de Etelvino Blanco a la vida social. Con él regresa la cordura, la coherencia, la apuesta sin dobleces por los más desfavorecidos. Con él llega la memoria sindical del último cuarto de siglo.