CONTRAPUNTO | O |
08 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los tomates ya no sabrán a tomates. El aroma de un pimiento de Seixalvo habrá que recuperarlo por tradición oral. Y así un largo etcétera. La Inspección de Trabajo amenaza el rianxo de la plaza de abastos. ¡Cómo si ese fuese el nicho del fraude ourensano! De esto no se hablará en campaña porque los grandes hombres de la política huyen de los grandes problemas de los pequeños ciudadanos.