CONTRAPUNTO | O |
20 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ES difícil reflejar los sentimientos del día después. La decepción del PP al no lograr colocar la enésima corona de laurel en la cabeza del candidato eterno se mezcla con la ilusión de BNG y PSOE al atisbar un país nuevo en movimiento. Incluso habrá quien, cargado de escepticismo, sueñe una colonia en Saturno (o en Ponferrada) para dejar esta Galicia de miedos, vergüenzas y sobresaltos.