CONTRAPUNTO | O |
11 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA ciudadela, que durante tantos años levantó el «virrey de Auria» (Caneiro dixit ), comenzó su lenta pero inexorable demolición. El 19-J fueron 6.000 votos; ayer tres delegados (entre ellos el buen decano Cabero), mañana los demás y así sucesivamente. El cambio empieza a visualizarse. El edificio sobre el que reinaba Baltar, empieza a ser desmantelado ladrillo a ladrillo. Es la democracia.