CONTRAPUNTO | O |

30 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

ES una cuestión semántica pero, importante. Ya se sabe que el más bello pensamiento puede estropearlo una palabra fuera de contexto. El vicepresidente Quintana prometió una paga de 600 euros a las mujeres maltratadas y le llamó «salario para a liberdade». Mientras tan sólo tenga un subsidio temporal mantendrá lejos la libertad igualitaria. Mejor sería «un salario para a dignidade».