21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

DICE la sabiduría futbolística que la mejor defensa es un buen ataque. El alcalde Cabezas, víctima de un libelo jaleado por BNG y PSOE, decidió pasar al ataque. Primero, convocando a los ourensanos, a través de sus legítimos representantes, a una sesión en la que explicará las interacciones de su vida pública y privada. Segundo, llevando a los tribunales a quienes han puesto negros nubarrones sobre su honestidad política y personal. Ahora resta saber el resultado de la táctica pues fútbol no es ciencia exacta.