Posiblemente ningún enfermero se quedó este año sin responder alguna pregunta sobre la gripe aviaria. «Moita xente -constata Teresa Lindoso- nos pediu información sobre ese tema, preguntando se había vacina e se debían poñer a da gripe como prevención. Non sei se sería por ese motivo, pero o certo é que este ano notamos que aumentaron os maiores de 65 anos que noutras campañas non querían vacinarse e que si o fixeron nesta». Esa alarma la acusó también la administración, que llegó a dudar que las 620.000 dosis de vacuna compradas para toda Galicia llegasen a ser suficientes. Se temía una altísima demanda por la lluvia de informaciones sobre el mal de las aves. En un centro como el Valle Inclán, nueve neveras almacenaban al inicio de la campaña unas 1.300 dosis de vacuna; hoy las baldas semejan vacías, sólo ocupadas por los restos de la fuerte demanda inicial. Desabastecimiento La huelga de transporte fue la segunda gran peculiaridad de esta campaña. El responsable de enfermería de atención primaria de Ourense, José Luis Álvarez Prieto, reconoce la existencia de pequeños problemas de abastecimiento en algunos centros, como Novoa Santos o A Cuña. Fue necesario enviarles excedentes de otras consultas para atender a los pacientes.