O Cumial

ANTONIO NESPEREIRA

OURENSE

AL MARGEN | O |

24 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

EL PROCESO de adjudicación de los servicios municipales de la ORA y la grúa todavía está reciente, aunque tal vez habría que decir que permanece caliente. Siempre que hay contratos públicos que salen al mercado viene de la cocina cierto olor a chamusquina. Como quiera que no hay datos contrastados, vamos a dejarlo ahí. El grupo de gobierno ha decidido aceptar la propuesta presentada por el grupo Doal, compañía que relevará a la concesionaria actual, Setex-Aparkisa. De las arcas municipales saldrán anualmente 1,1 millones de euros para la empresa por levantarle a usted el coche cuando lo tenga mal estacionado o por sancionarle cuando supere el tiempo máximo permitido para aparcar en las calles reguladas. Se sabe también que la adjudicataria, siguiendo órdenes del Concello, construirá una nave en O Cumial, a cinco kilómetros del centro, a donde irán los coches que retire la grúa. Es decir, una vez superado el calentón que se llevará cuando se entere que le han levantado el utilitario tendrá que buscarse un amigo que le lleve, pagarle a un taxista entre ocho y diez euros por la excursión o esperar casi una hora al autobús para subir al depósito. Hagamos cuentas. Según la memoria de la Policía Local del pasado año, la grúa se llevó a 6.000 coches que infringían la norma, de los cuales 633 estaban en zona ORA. Cada penitente pasó por la ventanilla municipal a dejarse allí el importe de la multa y al retirar el coche (hasta el momento el depósito está en la calle Carriarico) contribuyó al saneamiento económico de la concesionaria con otros 68 euros. O lo que es lo mismo. Cuando la nueva concesión entre en vigor, habrá que ir más de 6.000 veces a O Cumial, localidad vistosa, pero que no justifica tanta peregrinación. Está claro que el gobierno municipal no piensa en el infractor, aunque éste también tiene derechos. Y vota.