Entrevista | Esther Cortés Joaquín Rebolledo murió hace siete años, pero su bodega -que recibirá la medalla de oro de Galicia- mantiene vivo su legado gracias a su viuda
11 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?os premios se acumulan en la bodega ruesa Joaquín Rebolledo. Además de los recibidos en los concursos de cata, la empresa recibirá la distinción honorífica más importante que entrega la Xunta, la medalla de oro de Galicia. -¿Cómo ha recibido el anuncio de esta medalla? -Con mucha ilusión porque ya le habían dado a mi marido la de plata hace años y vamos a por la segunda. Estoy muy contenta porque es algo muy bueno. -No van a tener donde colocar tantos premios. -Todos se necesitan. La verdad es que la bodega va muy bien, tenemos un equipo fenomenal. -Su marido estaría muy orgulloso, ¿verdad? -Efectivamente, porque no cabe duda de que seguimos imitándole en muchísimas cosas. Cuando tengo que tomar una decisión pienso en mi marido, en lo que él haría. Él fue quien lo empezó todo y ahora seguimos sus pasos. -¿En que proyectos trabaja ahora la bodega? -Estamos muy ilusionados con algunos proyectos que mi marido ya tenía previstos. Hace un año sacamos un aguardiente envejecido en barrica de 25 años que se empezó cuando empezó la bodega. Está metido en una caja de madera y va en una botella de cristal muy bonita. Se llama Conde Rebolledo.