14 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.
¿CUÁNTOS sustos más nos esperan? Lo del mes de septiembre es frenético en la consistorial. La espantá de Cabezas y, de seguido, la rescisión de un contrato cuya precipitación en el anuncio parece vislumbrar negros panoramas jurídicos. Lo que hace Cabezas y Urbaser es poner la venda antes de la herida utilizando como tontos útiles a los dirigentes de la federación vecinal que han vuelto a demostrar que son más marionetas del poder («vosotros denunciáis anomalías y nosotros rescindimos») que defensores de los intereses vecinales.